¿Quieres salir de lo básico y explorar nuevas sensaciones sin vueltas? La vaquera invertida, también conocida como silla reversa, es ideal para quienes disfrutan del control, la intensidad y un estímulo visual que calienta de verdad. Es una posición versátil, cómoda y perfecta para aumentar las probabilidades de orgasmo, sobre todo cuando la mujer lleva el ritmo.
Cómo empezar
La persona que penetra se acuesta boca arriba y flexiona levemente las rodillas, manteniendo los pies apoyados en la cama o el piso. Quien es penetrada se sienta encima, de espaldas, buscando el encaje de a poco y regulando la altura con el apoyo de las piernas.
Ajustes que marcan la diferencia
Si estás arriba, prueba inclinar el torso suavemente hacia atrás y apoyar las manos sobre las piernas de tu pareja para ganar estabilidad y firmeza. Otra variación es inclinar el cuerpo hacia adelante, en dirección a las piernas de quien está abajo: este pequeño cambio modifica el ángulo, intensifica la penetración y potencia el estímulo visual desde atrás, algo que suele subir mucho la temperatura.
¿Por qué apostar por esta posición?
La vaquera invertida permite controlar el ritmo, la profundidad y la intensidad. Es ideal para explorar sensaciones, probar movimientos y concentrarse en el placer femenino, sin apuro y sin presión.
Recuerda: el buen sexo es el que respeta tus límites y deseos. Prueba, ajusta, habla y disfruta cada sensación a tu manera.
Aprende ahora cómo sorprender en la cama con la vaquera invertida.










